

Mi relación con la creación comienza en 2004 cuando inicio mi trayectoria en el mundo del graffiti y el arte urbano. Pese a que en realidad no tenía una pretensión mas allá de pintar, identifico que se da ese momento en el que intuición, curiosidad, ganas de aprender e investigar sobre algo y expresarte se solapan creado una manera de estar aquí y ahora que en mi opinión solo puede darte el arte, una sensación de libertad única. Con los años, me forme en Bellas Artes en la universidad de Sevilla y tuve la suerte que desde casi el final de la carrera pude estar desarrollando proyectos y trabajando en mi obra con continuidad y perseverancia. Quizá tras mi paso por la beca de la Fundación Antonio Gala en 2013 fue cuando con más fuerza sentí que quería que la creación fuese el eje de mi desarrollo profesional y no abandonarlo a ser posible nunca, prescindiendo de otros oficios y labores.




La memoria personal y la colectiva, la distorsión de la imagen, el cambio de la identidad personal con el paso del tiempo y la experimentación desde la pintura, son los intereses y preocupaciones más recurrentes desde el trabajo; Sin ellos, me costaría dar un paso o tener un leitmotiv claro, pese a que la propia practica de la pintura ya me mueva a reflexionar y a explorar ideas, pero sin duda trabajo a partir de sensaciones que no entiendo, ideas que suelo decir que explico con las manos y en las que no puedo entrar a veces desde el lenguaje y con las que construir esas ficciones que nos permiten sentir o pensar acerca de sensaciones que no podemos explicar muy bien o desajustes que percibo.

La pintura y el dibujo son mis medios de expresión habituales aunque, desde hace un tiempo, la animación, el video y la imagen en movimiento junto con la experimentación en torno al volumen en prácticas cercanas a la escultura y lo instalativo me aportan seguridad y las herramientas que necesito para trabajar e investigar.
Principalmente la plastilina ha sido mi medio de trabajo más reconocible, utilizándola como pintura en un intento de conectar con la infancia, el recuerdo y la maleabilidad de la memoria y la construcción del pasado. De igual modo, el papel es mi soporte favorito y predilecto por inmediato, recoge cualquier huella que dejes y me ha dado esa sensación de directo, cercano e iniciático que tienen los materiales con los que suelo trabajar.
Si pienso en referentes, sin duda Gerhard Richter es para mí una especie de padre en lo pictórico ,pintó lo que quiso, como quiso, con rigor y la forma en que revoluciona la pintura a partir de la fotografía o la abstracción desde el sistema y reiteración de gestos ha influido mucho en mi forma de trabajar. En lo formal siempre he sentido especial predilección por Francis Bacon, y de la historia del arte siempre un dream team muy heterogéneo en el que estarían Velázquez, Goya, Caravaggio, Picasso y Van Gogh como un cinco inicial a los que vuelvo de forma casi obsesiva con el paso del tiempo y con la sensación de que marcan los extremos de lo que se puede hacer en pintura. Y aunque mis referentes serian infinitos, entrando en el siglo XX destacaría a un autor cordobés del que a veces desgraciadamente nos olvidamos y que para mí fue clave estudiar en mis años de formación en la facultad, éste es Antonio Povedano. De la misma manera, en lo conceptual, Cristian Boltanski, Kadder Attia, Sherry Levine, Annie Ernaux, Julian Barnes, Siri Husvedt, Karl Ove Knausard, han influido mucho en mi forma de depurar ciertos aspectos de los temas que trato, y he aprendido mucho leyéndoles y viéndoles.




Aunque siempre quiero pensar que lo mejor está por venir, hay proyectos muy especiales para mí por diferentes circunstancias, aunque me costaría decidirme solo por uno por todo lo que encierra cada posibilidad llevada a la práctica. Uno es Neo génesis, proyecto becado por la X edición de Alnorte en Asturias en 2011 y que me permitió aprender mucho, ya que fue la primera vez que expuse fuera de Andalucía, en la Galería Gema Llamazares, y en el que viví un proceso completo desde la concepción hasta que la obra (una pintura de grandes dimensiones de la entrada de una cueva en la que exploré muchos de los que serian mis intereses a posteriori para con la pintura) vuelve a casa.




Por otro lado; pertenecer de alguna forma para los encuentros de Genalguacil Pueblo Museo en 2020, fue un proyecto muy pleno, pude compartir la experiencia con mi familia y tener a mi hijo presente durante su realización, lo cual no es muy habitual en las becas y tanto por convicción personal como por la labor del propio proyecto y el trabajo que estas realizando es de esas ocasiones donde te sientes en tu sitio, lo pienso y es muy emocionante, y un ejemplo de buenas prácticas que muchas veces no cumplen los centros y que en este caso encontré en la periferia. Pude experimentar con cerámica y animación de forma orgánica y además realizar mis primeras piezas públicas al margen del grafiti.





Por último, y más reciente, señalaría “Lo único constante es el cambio”, de 2024, comisariado por Laura Darriba y expuesto primero en el centro Joaquín Roncal de la Fundación CAI, en Zaragoza, gracias a la invitación de Olga Julián; y, posteriormente, en la que considero mi casa, la Fundación Antonio Gala en Córdoba. Tanto por contenido como por el propio desarrollo del proyecto, siento que nada ha sido igual desde entonces, y que el aprendizaje y temas, tanto avanzados como iniciados y cerrados con él, lo señalan como la exposición que más me ha marcado en lo personal y profesional, siendo una exposición en la que pude experimentar con la escala de las obras de mayor y menor formato, y echar a rodar, juntos, medios muy diferentes entre sí pero que abordaban temáticas cercanas.

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